Argentina: Sobran políticos

Sobran políticos

“ Murió el Tirano”. Así de clara fue la expresión popular cuando dejó de existir la persona con que se explicaban no sólo cuatro décadas de dictadura militar, sino principalmente el sufrimiento y la vida de millones de españoles repartidos en distintos continentes. Cambiando fechas y tecnologías, la opresión económica no es muy distinta en cualquier lugar donde la sociedad capitalista obliga a miles de millones a sacrificarse diariamente por sobrevivir, a mendigar, robar o agachar la cabeza para conservar un trabajo. Sin embargo, en estos días,  la muerte de quien representa en la dimensión política los últimos años de la sociedad argentina – la era K – , genera un extraño sentimiento muy distinto a aquel alivio profundo que experimentaran pobres, trabajadores y luchadores con la expiración del generalísimo Francisco Franco.

A esta altura de la costumbre, ya es un chusmerió viejo comentar que en los primeros 7 años de presidencia los Kirchner multiplicaron en un 700 % su patrimonio declarado, que sus riquezas reconocidas son de 55,5 millones de pesos, y como la corrupción resulta una obviedad tolerada, será mejor recordar otras cuestiones que no tengan que ver con números.

¿Cómo llegaron los Kirchner a la cima del Poder? Escalando no creo, pisando cabezas seguro, heredando algo, multiplicando riquezas en períodos dictatoriales y en los que siguieron, haciéndose de cómplices socios extranjeros y compatriotas, pero me refiero a cómo llegaron al Gobierno Nacional.  Menem, Duhalde,  con ellos no sólo compartió altos cargos en el El Partido, negocios y brindis, sino que fueron compañeros de ruta, jugaron en el mismo equipo y por eso uno le pasa el trono a otro de su confianza.

2001. 2002. Esa época fue creativa. La U.C.R. huyendo de la historia en helicóptero, las figuritas se sucedían repetidas, la gente seguíamos en la calle y el Poder recurrió un poco por desesperación, otro por oportunismo mafioso a su rostro más horrible, Duhalde y su fascismo declarado explicando y demostrando que de un lado estaba el Estado, y del otro sus enemigos. El civismo veraniego había pasado y lxs luchadores crecíamos en asambleas multicolores. El F.M.I. pedía balas para despejar la calle y Duhalde se las dió, costándole caro el teatro antidisturbio de querer hacer pasar dos fusilamientos como enfrentamiento entre piqueteros tuvo que adelantar las elecciones y candidateó a su sucesor, un desconocido sureño con pocas apariciones televisivas.[1] Frente a “El Fantasma de los 90” ganó el Frente para la Victoria por abandono, y con un simple gesto para quienes quieren conformarse con poco, descolgando el retrato de Videla ordenó la casa.

En lo material, todo siguió su tendencia, la brecha entre ricos y pobres se agrandó, la calidad de vida se parece a la de siempre y unas cuantas empresas amigas del Gobierno lograron hacer crecer exponencialmente sus ganancias ( Telefónica, Repsol, Barrick Gold, Unilevel, Grupo Plaza, Grobocopatel y algunas más).  En lo simbólico, hizo muchas cosas recurriendo a lo mejor de la tradición peronista: dividió a la sociedad en dos, los gorilas y las ovejas, reflotó el sentimiento patriótico, se proclamó antimperialista y derechohumanista; compró a lxs que se vendieron poniéndoles el moño ideológico que cada quién eligió y ahorró la ilusa “redistribución de la riqueza” inviertiendo en asistencialismo barato para niñxs pobres y  viejitxs olvidadxs.

La relación con el capital mundial fue la misma de siempre y cumplió al pie de la letra el rol de economía exportadora de materias primas, garantizó por la fuerza la industria minera que envenena el agua, la petrolera que contamina el aire, la pesquera que depreda los mares y consolidó el modelo sojero llevando al extremo el cinismo opresivo de una sociedad donde conviven hambrientos y alimentos que se usan para combustible. Al F.M.I. se la pagó toda junta y tuvo el lujo de poder abrazar en persona al diabólico Bush a la vez que organizaba de la mano de Maradona una “Contra Cumbre” para que Chavez acuse de imperialista a su socio petrolero, en una cancha de futbol repleta de utópicos bien contenidos. En la calle, lxs desconocidxs de siempre rompían la paz social, sus vidrieras y pateaban las rejas del castillo, cientos de detenidxs y unxs cuantxs heridx demostraban que la “libertad de expresión” es sólo para los que coinciden con los poderosos.

El 24 de marzo de 2006 al cumplirse Treinta años de Él Último Golpe Militar, mientras en Buenos Aires el gobierno celebraba de la mano de traidoras madres de desaparecidos el Día de la Memoria, un pueblo del norte de Santa Cruz, la provincia-feudo de los Kirchner, estaba militarizado con las vías de comunicación intervenidas. En Las Heras, la Gendarmería entró casa por casa y torturó delante de su familia a los varones mayores inventando culpables individuales de una revuelta popular contra las petroleras en la que resultó muerto un policía, y el frente de la comisaría recibió ciento veinte balazos.

Con los impactos de la crisis bancaria mundial, y reservando el superávit fiscal para pagarle al Club de París y a otros accionistas financieros, la constante inflación aumentaba un descontento social que se mantenía al margen del conflicto del Gobierno con empresarios rurales que no dudaban en amenazar con desabastecer de alimentos a la población con tal de sacar una tajada más grande.

Desgastada su imagen y ayudado por el calendario,  el Gobierno supo recomponerse apostando fuerte al recurso más básico al que recurren los Estados para ganar la simpatía de sus súbditos: la colaboración de reconocidos artistas y la coincidencia con el espectáculo futbolero más hipnotizante de la televisión facilitaron que el sentimiento patriótico del bicentenario genere simpatía hacia una Administración que aprovechaba un sentimiento nacional “a-politico”.

En estos años de “plena vigencia de los Derechos Humanos”, el Estado siguió asesinando personas con sus variadas policías a un promedio de dia por medio [2], la tortura se aplica TODOS los días en las distintas cárceles y comisarías de este territorio, lxs luchadores sociales hemos recibidos amenazas telefónicas y personales, golpizas, detenciones, extradiciones, balas de goma y de plomo, gases lacrimógenos, criminalización judicial, y un estigma creciente que pretende llevarnos de la acusación de sectarios a la de terroristas.

Por eso cuesta entender cómo es que tantas personas con buenas intenciones se coman el verso kirchnerista y se sientan afligidos con la muerte de tal personaje. Lo que sin duda ayuda a la comprensión es el enorme e inteligente aparato ideológico con que cuentan lxs demócratas, que pasó de ser 12 páginas oficialistas a tener su propio programa televisivo y un sin fin de repetidoras radiales que propagan la voz de Cristina por toda la población. Y claro, los defensores de lo existente suelen estar acompañados por los falsos críticos, que prefieren la paz social y el respeto a la legalidad pues la estabilidad los hace perdurar en su rol de intermediarios; y que mejor para expresar su pensamiento que los lamentos del Frente Popular Darío Santillán, una organización como tantas “piqueteras” que creció con lo que el Estado Kirchnerista repartió para calmar las aguas y que sintetiza el reformismo posmodernamente reciclado: “Para bien o para mal, la principal disyuntiva respecto al bienestar de las clases populares en esta coyuntura, está en manos de ese proyecto confuso de beneficios empresariales y mística popular, ideológicamente ambiguo” [3] Vergüenza debería darles invocar el nombre de un luchador que arriesgó su vida para salvar a un compañero, y ahora ustedes compartiendo el dolor con Tinelli para despedir a una de las figuras que mejor defendió el interés de la burguesía, y que encima, encubrió a los asesinos políticos de Maximiliano y Darío.

Cuando decimos que es lo mismo un gobierno que otro es porque ningún gobierno favorece a sus gobernados, cuando decimos que todo sigue igual es porque la vida de las personas sigue igual. El millonario sigue contando billetes, el niño de la calle sigue pidiendo, el trabajador trabajando, el pobre pobre, la prostituta violada, el preso encerrado, lxs distintxs sufriendo discriminación,  y así todo. Nuestra vida y la de millones no dependen ni puede depender de una sola persona, es un sistema social.

¿A quien culpar por las cámaras que nos vigilan todo el tiempo? ¿A cual Gobierno? ¿Al diputado que aprueba la ley? ¿Al electricista que las colocó? El uso de cámaras es una de las últimas innovaciones en materia de tecnologías de control estatal que se generaliza en todas las ciudades del mundo. Hay algo grande, muy grande, casi tan grande como la sociedad, y es el Estado, que incluso por momentos se mete adentro nuestro, nos hace obedecer, mandar y reivindicar las leyes que nos ordenan.

Unos días antes que Kirchner, murió Guillermo Trafiñanco. ¿Sabías?¿ Porqué te sensibiliza más la muerte de un multimillonario que la de un pibe pobre fusilado por la policía? ¿Porqué? ¿Ah? ¿Es decepcionante o esperanzador que para justificar la miseria que nos rodea hayan recurrido a reivindicar valores opuestos a los principios capitalistas? Que tengan que hablar de Igualdad y Libertad para conseguir el apoyo de tanta gente buena, de esas personas que si convirtieran esas palabras en ideologías de vida,  se movilizarían para  actuar en oposición a los intereses dominantes.¿Es este el último ropaje del Poder, qué queda cuando esta careta sea descubierta?

Cada día sale el sol, cada noche se acuesta, y no hay ninguna otra determinación natural que haga que la vida de los humanos sea siempre la misma; si algunos sólo conocen la pobreza tortuosa y otros la aburrida abundancia, es porque cada día hay relaciones económicas que se confirman, la necesidad de unos, la ambición de otros y algo que definitivamente está planificado y es concreto como lo garrotes de la policía: la intervención distintiva del Estado para con cada ser.

Izquierda o Derecha, dos identidades que hacen referencia a la posición que ocupaban los políticos en el parlamento francés. Nosotrxs, sabiendo que los conflictos sociales se resuelven en la calle y afuera de los edificios institucionales, que la vida que deseamos se construye peleando por ella sin depender de nadie, enfrentando a la autoridad, creando relaciones armónicas basadas en el respeto, la solidaridad y el amor, que queremos a la naturaleza , preferimos reconocernos luchadorxs por la libertad.

muerte al Estado

viva la anarquía

y todos los sueños de rebeldía

colibrí de Arrecife

 

 

 

 

 

 


[1] Ante el llamado electoral, muchos de los que coreaban “Que SeVayan Todos” se fueron corriendo a afichar la cara de sus dirigentes colaborando así con unos escaloncitos a la reconstrucción de la erosionada confianza popular en las instituciones.

[3] www.prensadefrente.org