Un duelo que nos duele. Muerte de un trabajador del Subte

Recibimos y publicamos.

Sábado, 12 de febrero de 2011

Un duelo que nos duele

Durante la mañana de ayer viernes 11 de febrero, la gran familia del
Subte perdió a un compañero que desempeñaba sus tareas habituales en
los Talleres de Material Rodante de Constitución en la línea ?C?. Un
sentido dolor recorre los laberintos porteños mientras el duelo
acompaña a sus familiares, sin embargo es irremediable sentir bronca
por un accidente que podría haberse evitado, y ahí en esta mezcla
sentimental surge una pregunta que tiene muchas respuestas ¿Por qué?

Los talleres en particular y el Subte en general están plagados de
condiciones de inseguridad que han existido siempre y que siempre se
han denunciado. Según Manuel Compañez, Secretario General de la
Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (Agtsyp) desde
el 2.000 se viene realizando informes y denuncias en todos los entes
estatales y privados sobre las condiciones de seguridad, no solo de
los hombres y mujeres que transporta día a día el Subte sino de los
lugares en donde cada trabajador se desempeña a diario.

Estas cuestiones siguen sin resolverse, y en los talleres donde los
trabajadores tienen mayor exposición a los elementos de riesgo tales
como alta tensión, líquidos inflamables, radiación perjudicial,
ambiente con partículas cancerigenas, etc., los elementos de seguridad
no son totalmente confiables o directamente no existen. En el Taller
Canning de la línea D, un compañero que también hacia mantenimiento en
los trenes recibió una descarga que termino quemándole más del 40% del
cuerpo, sin que ello tuviera repercusión alguna en los medios, por una
falla en la puesta a tierra, elemento de máxima seguridad que se
utiliza justamente para evitar estos accidentes.

Para esto la justicia tiene pasos de tortuga, siempre se tienen que
hacer controles sobre controles, y pasan inspecciones a las que se les
muestra lo más cuidado o lo más presentable por que la mayoría de los
inspectores desconoce los riesgos que tiene el particular ambiente de
trabajo del Subte, y en los casos en que acertadamente comprueban la
veracidad de los problemas denunciados, el tramite del documento
firmado se pierde finalmente entre una pila de denuncias sin que nunca
se tome cartas en el asunto.

Pero para llevar a los trabajadores a instancias legales si existe
rapidez, si existen caminos cortos, y para hacer un breve repaso
estadístico solo basta con decir que por cada conflicto en el Subte,
Metrovías S. A. genera un juicio. A fin del pasado 2010 cerca de 70
compañeros firmaron unos papeles en una causa en la que se los juzgaba
por levantar molinetes; Néstor Segovia delegado de la línea ?C? lleva
contados 15 juicios en su contra y el 14, 16 y 18 de marzo debe
asistir a un juicio en el que se lo imputa de cuatro cargos distintos
solo por ser la cabeza visible de sus compañeros en una protesta
salarial, con él 14 compañeros más fueron procesados y absueltos en
otra causa.

El empeño empresarial por recaudar dinero al menor costo posible
permite dilucidar que para ciertos sectores de la Empresa, el
trabajador es solo un número más, no es el hombre que expone su vida a
diario para que funcionen los trenes. Ayer los compañeros de Alfonso
exhibiendo su dolor más hondo se preguntaban ¿por qué? si nosotros
denunciamos esto, si nosotros pedimos esta seguridad para trabajar
¿somos un número más? y la pregunta retumba hoy más que nunca, por que
ese muchacho gentil, de risa fácil, que repartía los diarios entre sus
compañeros como un canillita, hoy no esta.

En la línea D y en otras líneas se piensa en bajar la cantidad de
servicios para eliminar el inconveniente de la falta de personal, no
por que no haya gente preparada sino por que no quieren dar más
categorías, por que eso significaría una leve mejoría para los
trabajadores. No es el único sector que por falta de personal tiene
problemas, en el taller de la C durante la época de los grandes
conflictos en 2006 trabajaban más de 80 compañeros, pero por la
?rebeldía del taller? se dividió al sector y se llevo la mitad de la
planta a los talleres de Colonia en la línea H, lo que generó una
importante falta de personal, que justamente llevó a que en el
sectores de mas necesidad de personal, como la ?Inspección Periódica?,
en periodos de receso vacacional haya 8 personas donde debería haber
al menos 20 para el mismo trabajo.

Pero la acusación no es para la jefatura inmediata que es la que
trabaja junto a los compañeros todos los días, sino a las autoridades
en las esferas más altas, pues el problema es la gestión más íntima de
su trabajo gerencial. ?Señores aquí sus malas decisiones matan
hombres?, señalaba un compañero de la línea B, hoy el dolor se exhibe
en los fondos menos explorados de estos laberintos, y duele con un
dolor extraño por que se sabe y se reconoce que no hay oídos que
escuchen, no hay jueces que cumplan su función, por que es verdad que
?cuanto tenés cuanto valés?.

Sus compañeros y familiares despiden sus exequias en la casa de
velatorios de Portugal 3065 de Isidro Casanova en el Partido de ?La
Matanza?. Pero si existe una enseñanza en esto es seguir la pelea,
seguir gritando sin eco, es seguir denunciando sin respuesta, es
seguir trabajando por nuestras familias, es seguir. No vamos a bajar
los brazos, por que el Subte esta unido, y en palabras de todos los
trabajadores las verdades florecen como un arma letal ?si tocan a uno,
nos tocan a todos?.

Varón de Lis/ Secretaría de Prensa/ Agtsyp.

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