Nota de Culmine y Última editorial de la publicación Rabia y Acción

Desde: Culmine

Culmine presenta en español y traducido en italiano la última editorial de la publicación Rabia y Accion . Lo hacemos porque consideramos que ha llegado el momento de empezar a decirnos claramente unas cosas, buscando siempre de mantener el respeto entre compas afines y sin alguna arrogancia. Al mismo tiempo, advertimos la urgencia de decirnos unas cosas que pueden resultar molestas, pero que nos sirven para no ser hipócritas con nosotrxs mismxs.

Empezamos diciendo que, aunque a lxs anti-izquierdistas les moleste, utilizamos la X cuando escribimos en español, cosa que no hacemos en italiano por una cuestión meramente lingüística. Lo mismo, por lo que podemos buscamos de tener un lenguaje antiespecista y antiracista.

Agradecemos de verdad a lxs individuxs -no sabemos si todavía se consideran compañerxs- editores de RyA por su editorial, porque nos permite entrar directamente en el vivo de unas cuantas cuestiones que, con el tiempo, vamos a profundizar en el espacio virtual que abrimos en iconoclasta

La liberación animal y la liberación de la tierra: anarquistas de acción de todo el mundo siempre han criticado al FLA y al FLT por sus principios de base, en particular por el hecho de excluir ataques directos a los responsables de la explotación de los animales y de la tierra. Y sobre eso ya se escribieron varios textos, que compartimos. Lo mismo, muchas críticas se pueden hacer hacia unas cuantas desviaciones que hay adentro de una lucha como aquella liberacionista. Tanto para entrar en el vivo, nos parece demasiado grave que todo el movimiento animalista no haya tomado una posición de rechazo neto hacia la conversión al islam de uno de sus presxs, quizás el más significativo.

Así que no tenemos ningun inconveniente a que se critiquen organizaciones como el FLA o el FLT, pero al mismo tiempo consideramos que nunca podríamos utilizar los mismos argumentos de nuestros enemigos. Lo que Rabia y Acción dice sobre la liberación animal es escalofriante: no, no se pueden utilizar esos argumentos; esas cosas las dicen los vivisectores y los peleteros!!

Es más, ¿qué siginifca eso que no se pueden liberar animales enfermos? Y si algun día se va a liberar de una prisión a un compañero enfermo terminal de SIDA, ¿qué haríamos? Cierto, sería totalmente irraccional, pero nuestra lucha no puede pasar por la fría razón.

Otra cosa: se critican las liberaciones de animales de los laboratorios por el peligro al ecosistema. ¿Y si algun grupo ataca a un laboratorio especializado en nanotecnologías? ¿Acaso, no hay el peligro de difundir al medio ambiente substancias altamente peligrosas?

Sistema tecno-industrial: con todo el respeto hacia lxs editores de RyA nos parece ridícula esa focalización mono-temática hacia el sistema tecno-industrial. Cierto, reconocemos que hay que atacar el STI con todos los medios ilegales y violentos a nuestro alcance; pero eso en sí no va a solucionar nada. La lucha, nuestra lucha no puede dejar de lado el ataque continuo y constante hacia la dominación y la civilización, que no pueden ser separadas del ataque al STI. Además, la dominación de la tierra, de los animales y entre los mismos seres humanos es algo que se encuentra en las mismas “tribus salvajes”.

El antropocentrismo de lxs anti-industriales: “somos seres humanos, la única especie que piensa y analiza las situaciones, entornos y consecuencias“. Sin comentarios!

El insurreccionalismo emocionalista:¿qué es eso de la razón? Aquí nos parece que hay una gran confusión, y sinceramente les decimos a los editores de RyA y a todxs lxs que luchan contra el sistema tecno-industrial que nos parece muy simplista vuestro discurso. Ya lo sabemos, Ted Kaczynski, el Ultimo Reducto, etc. Conocemos esos textos, lo mismo pensamos que no se pueda prescindir de los sentimientos; nosotrxs sabemos que nuestra lucha y la de muchxs de nuestrxs compañerxs se fortalece con los sentimientos, con el instinto, la rabia, la venganza y el odio. Es así y no hacemos absolutamente nada para nasconder el odio feroz que probamos hacia nuestrxs enemigxs. Y sabemos que nuestrxs compas de acción que han caido en combate o que están presxs, todxs tuvieron y tienen estos mismos sentimientos. Una vida totalmente racional no tiene sentido vivirla, ni por un segundo, mejor suicidarse!

Y, ¿qué es la razón? ¿Acaso es la razón de Cartesio, el “cogito ergo sum“, la de los ilustrados, la que permitió de hecho la instauración del sistema tecno-industrial? Y esta razón, ¿qué tiene que ver con la vida de las “tribus salvajes”?

No, es que eso de la razón fríia, calculadora, no nos interesa para nada. El irraccionalismo no es sinónimo de religión, es bien otra cosa. El nihilismo, hasta el nihilismo anarquista, el nihilismo revolucionario de Bruno Filippi, de Renzo Novatore es totalmente irraccional. Nos parece que hay una lectura fuertemente limitada de nuestra historia.

El insurreccionalismo puede y tiene que ser criticado. Hay unas cuantas cosas del pasado que tienen que ser discutidas, y nosotrxs aceptamos críticas hasta feroces hacia unas posturas insurreccionalistas. Y también con lo que está pasando en la actualidad, reconocemos el gran error que se está haciendo en la falta de una reflexión abierta sobre unas cosas. En tal sentido, pensamos que el silencio nos está dañando.

Por ejemplo, en la actualidad hay grupos anarquistas que hablan directamente de lucha armada y de guerrilla urbana, mientras hay individuxs y grupos de acción que no se reconocen en dicha posición. Otro discurso tiene que ver con las reivindicaciones: hay individuxs y grupos que reivindican cada acción y otros que no; y adentro de lxs reindicacionistas hay quienes se reconocen en el proyecto internacional de la FAI / IRF. Otrxs individuxs y grupos de acción son fuertemente críticos hacia el utilizo del término Frente, y del término Federación. Así que hay mucho para discutir; pero salir afuera con eso del emocionalismo insurreccionalista no tiene ningun sentido.

Cuando un compa de acción coloca algun artefacto hay -en su interior- una explosión de adrenalina (¡substancia química y racional!) que está vinculada con el sistema nervioso simpático, o sea con la parte de nuestro organismo que tiene que ver con las emociones… y son justo las emociones las que empujan lxs compas a la acción!

Culmine, marzo 2012

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Ultima editorial de Rabia y Acción

Este numero diez de la Rabia y Acción será el ultimo en ser publicado. Porque? Porque simplemente todo proyecto llega a su fin, es por eso que hemos decidido trazar el ultimo renglón en esta publicación que si bien es cierto, a muchos les ha servido como una herramienta para crecer en sus análisis críticos en contra del sistema, otros mas la han criticado de buena y de mala manera, sea como sea nosotros hemos aprendido muchas cosas de esta experiencia con esta publicación.

Las razones por las que hemos tomado esta decisión, son variadas, son extensas, las cuales trataremos de explicar en esta editorial.

Queremos recalcar que ese texto es una dura critica a todo lo que nos parece semi-radical, reduccionista e izquierdista, para todos aquellos que se dispongan a leerlo les adelantamos que tal vez no les gusten muchas cosas que se dirán; las personas están acostumbradas a que les llenen la cabeza con mentiras y cuando alguien se atreve a cuestionarlos llegan las incomodidades y por consecuente se sienten ofendidos.

Con esto no queremos insultar a nadie pues sabemos que nuestras palabras harán eco en muchas mentes; esta no es una critica destructiva (pero a la vez si, pues se pretende destruir y desquebrajar todas las ideologizaciones izquierdistas) es mas bien una critica dura y real para todos aquellos que quieren seguir por este camino (defensa de la naturaleza salvaje incluida la humana y por ende consecución de la libertad individual y colectiva en su grupo de referencia inmediata), pocos lo sabrán comprender, ser prudentes, racionales, aceptar y avanzar en esa critica realmente congruente contra el sistema tecno-industrial.

 

1) Comienzos:

1a) Liberación animal: Una lucha reduccionista

Esta revista lleva desde hace algunos años publicándose en internet, desde el primer numero solo teníamos una visión, a decir verdad muy sentimentalista y de típicos animalistas que apoyan las acciones del FLA y demás grupos semi-radicales que se basan en la supuesta “liberación” de uno o varios animales sin darse cuenta que esa “lucha” es inútil pues no se centra en el verdadero problema que es la tecnología y la civilización.

La “lucha” por la “liberación animal” desde hace bastantes años se ha ido expandiendo a diferentes países ahora de habla hispana. Muchos individuos la han llevado a la práctica y se han dado algunos supuestos “duros” golpes a las industrias de explotación animal, que si bien es cierto esto no ha servido de nada y ni servirá, el sistema puede sobrevivir sin las industrias que generan domesticación para los animales y para el consumismo exacerbado. Esto es más que visible ya en muchos sitios del globo, ahora se produce más soya, más harina de gluten, más productos orgánicos para las exigencias de la población, la moda psedo-ecologista del “cuidado al medio ambiente” y del veg(etari)anismo se hace mas que presente cada día mas; si los supuestos radicales lograran “destruir todas las jaulas” (como ilusamente dicen) y las industrias peletera, cárnica, de la vivisección, del espectáculo, del deporte dejaran de existir por acciones de los extremistas todo seguiría igual pues el sistema tecnológico industrial seguiría de pie, seguiría teniendo las mismas ganancias con los productos alternativos y por consiguiente seguiría el avance de la civilización y del progreso.

 

1b) El radicalismo izquierdista como escape psicológico

Y si algún día se lograra el objetivo de estas personas y grupos, y desapareciera la domesticación de animales por medio de las grandes industrias, estamos seguros que estos activistas buscarían alguna otra forma para poder seguir poniendo en práctica su ciego radicalismo. Porque? Porque en él (en el acto de destruir) encuentran un escape a sus frustraciones psicológicas, dicen que cuando liberan a un animal de su jaula o hacen algún acto de violencia se “liberan” o se sienten “libres”, cualquier persona que diga esto es un izquierdista del tipo sobresocializado que como no encuentra alguna otra forma de sacar sus frustraciones lo hace de esta manera pues en él encuentra un acto de realización personal con un objetivo inconscientemente (o conscientemente) artificial.

Sus desviaciones psicológicas están más que claras, supuran sentimientos de inferioridad, sienten que su vida es nada y por eso descargan esas frustraciones en sus supuestas causas para darle un sentido a su vida. Aunque ese sentido se base en torpes ideologías. “Si yo vivo de ilusiones, tu vives de excusas” patética frase que solo hace ver que la lucha que libran se basa simplemente en falsas esperanzas, fe a ciegas.

Estos semi-radicales no se dan cuenta que al reivindicar y compartir sus ideas (fotos y videos) a la prensa o a cualquiera que pueda leer sus palabras, están también haciendo que la gente vea que maltratar a un animal o tenerlo en cautiverio es algo inmoral, inhumano y no civilizado, pero esto solo juega el papel que quiere el sistema que juguemos, que le sociedad exija nuevas leyes para que se les de un trato menos sádico a los animales que consumen y así el sistema, si cumple dichas exigencias, pueda desarrollarse sin problema alguno. Así, indirectamente, los liberacionistas (como se hacen llamar) hacen que el sistema se reforme para que sea aceptado por la mayoría de la sociedad, por lo que su lucha es meramente izquierdista.

 

1c) Falta de adaptabilidad de los animales en cautiverio y el impacto ecológico

Muchos de estos activistas, tienen muy arraigado el sentimentalismo exacerbado, no soportan ver a un animal sufriendo, no pensando que el sufrimiento es una consecuencia de estar vivos. Al ver la situación del animal, estas personas se arriesgan a ser detenidos por una causa meramente reduccionista y se proponen entrar a ese lugar a sacar a los animales.

Su altruismo casi cristiano los ciega completamente y los convierte en los activistas bien intencionados que se exaltan a si mismos cuando se fotografían con sus “liberados”.

El termino liberacionista es algo que no compartimos, dicen rechazar el termino héroe, salvador o mesías y es en lo que se convierten con este tipo de actos.

Con esto, hay que tomar en cuenta, que muchas liberaciones animales que se realizan se dan de una forma irresponsable, la adaptabilidad de los animales en cautiverio en muchas ocasiones tiende a tener severas fallas o deficiencias. En vez de que el animal “disfrute su libertad” fuera de la jaula (como ellos dicen) reciente de una manera extrema las consecuencias irresponsables de los salvadores.

Otro de los puntos son los animales sacados de laboratorios, en los cuales se han probado infinidad de sustancias, seria un error muy grave sacar a un animal del que no se sabe a ciencia acierta a que ha sido sometido por la medicina. Un animal sacado de un laboratorio que es soltado en la naturaleza podría a la vez, generar serios problemas en el ecosistema, nuevas enfermedades podrían surgir si ese animal fuera comido por otro o este comiera o hiriera a otros cuantos. Lo mismo pasaría si este animal conviviera con humanos, los riesgos de contagio serian equivalentes o peores.

El equilibrio natural es frágil y eso es lo que no ven muchos mesías cuando sueltan por ejemplo a miles de visones en bastas zonas en donde el impacto ecológico podría ser grave. Los visones son carnívoros y aunque hayan estado toda su vida en cautiverio aun no pierden todos sus instintos salvajes (esto esta documentado) si tomamos en cuenta que por ejemplo 500 de 3000 visones sobreviven después de ser soltados, el impacto ecológico que esto traería de todas maneras seria grande.

Los visones salvajes al cazar a sus presas podrían acabar con la mayoría de ellas (tomando en cuenta que habría mas depredadores aparte de los visones que se convierten en invasores de un ambiente que no es el suyo) y esto los empujaría a emigra a otras zonas, reproducirse, con esto el equilibrio natural se pervertiría. Los activistas que en sus vidas han soltado visones se escudan en justificaciones emocionalistas al decir que millones de seres humanos causan mas deterioro ambiental que miles de visones corriendo por el bosque. Pero esto es solo una justificación irresponsable, cualquiera puede echarle la culpa a algo más grande escudándose en excusas vagas y sin sentido.

Muchas veces se ha sacado de algunos lugares a animales débiles o con algunas deficiencias en su fisiología, esto hace que un animal sea solo un desecho viviendo dentro de su habitad natural.

Algunos seguro citaran el caso del mono Britches, pero como también se recuerda, aquel mono rescatado por el ALF en 1985 de la Universidad de California fue recluido en un criadero, un habitad artificial construido por la civilización, así como muchos animales llegan a parar a los famosos santuarios (de los cuales abundan en Europa) los santuarios animales que solo son jaulas con barrotes de oro.

1d) El único objetivo

Liberar animales o reivindicar esa lucha son actos de compasión, muchos actos pueden ser compasivos como levantar a un viejito que se cae en la avenida o darle una moneda a un niño que vive en la calle, pero sin duda es una lucha y una reivindicación torpe que los pocos que se atrevan a criticar el sistema en su totalidad tienen que abandonar.

Mencionamos que para nosotros, el acto de tener a un animal salvaje dentro de una jaula es algo que nos causa repulsión, pero eso no lo combatiremos pues estaremos cayendo en los mismos valores del sistema al querer ir por la vida soltando animales sin dar la cara al verdadero problema, el único objetivo para los que se atrevan a ser realmente congruentes debe ser el sistema tecno-industrial, así, sin tapujos.

 

2) Continuación

2a) Liberación de la tierra: la utopía de los verdes

Ya pasado algún tiempo desde el primer número de esta publicación vimos necesario no solo reivindicar aquella lucha izquierdista de liberación animal (la cual criticamos arriba) sino también fijamos la mirada en la supuesta liberación de la tierra.

Aquella lucha que desde el principio prometió ser verdaderamente radical y alejada de los valores del sistema, resulto ser el mismo desecho.

De igual manera que la lucha por la liberación animal, la lucha por la supuesta liberación de la tierra es una meta completamente imposible. ¿Pretender liberar a la tierra de la civilización y de todo lo que la daña empezando por los contaminantes que aun con “tecnologías amistosas” se producen? (para todos aquellos que se sienten los salvadores liberacionistas empleando esta tecnología) Esto es algo que no cabe en el raciocinio. Y si se pretende liberar a toda la tierra, ¿cuando será esto? Y ¿por cuales medios? Cada día nos damos cuenta de que el progreso tecnológico arrasa todo lo que es potencialmente libre. Y no solo las especies animales, la flora y el ecosistema del cual depende el equilibrio natural, sino que también, aquellas tribus salvajes que viven como hace miles de años en ambientes naturales. Tal es el caso de la tribu de los Yanomami de la Amazonia en la región de Venezuela, los cuales están siendo afectados por enfermedades por la contaminación que esta llegando a la selva amazónica, el bosque tropical más grande del mundo. Los últimos hombres libres, que viven en la naturaleza como los antepasados, están viendo frente a ellos mismos el avance del sistema tecno-industrial y la devastación que causa este.

La posible desaparición de la tribu de los Yanomami es solo un ejemplo de lo que somos para este sistema, o te adaptas o desapareces.

La destrucción y domesticación de la tierra no solo comprende el interés político o cultural, sino también intereses económicos, intereses que sin duda son mucho mas grandes y poderosos que cualquier protesta, dieta o sabotaje, y aun así, se pretende liberar la tierra con estos actos?

Sin duda, la lucha por la liberación de la tierra dejamos de reivindicarla por considerarla una propuesta utópica y reduccionista, que muchas veces no se plantea para nada el rechazo a la tecnología y a la civilización. solo un ejemplo de lo que somos para este sistema, o te adaptas o desapareces.

La destrucción y domesticación de la tierra no solo comprende el interés político o cultural, sino también intereses económicos, intereses que sin duda son mucho mas grandes y poderosos que cualquier protesta, dieta o sabotaje, y aun así, se pretende liberar la tierra con estos actos?

Sin duda, la lucha por la liberación de la tierra dejamos de reivindicarla por considerarla una propuesta utópica y reduccionista, que muchas veces no se plantea para nada el rechazo a la tecnología y a la civilización.

 

2b) Categorías sin rumbo

Dentro de esta lucha hay un sinfín de categorías, unas afines entre si pero otras mas opuestas.

Algunos apuestan por el biocentrismo, defienden todo lo que les suena vida y rechazan el término muerte, no poniéndose a pensar que la muerte es un proceso natural por lo que pasamos todos los seres vivos de alguna u otra forma.

Aquellos individuos o grupos que se estuvieron basando en combatir la dominación, en vez de combatir algo más inmediato (que es el sistema tecno-industrial) han estado gastando sus energías en combatirla, pues ésta siempre tendrá cabida y mas dentro de personas que nacieron en la civilización, es decir, que tienen arraigados los valores del sistema hasta el tuétano. Así que combatir la dominación es otro imposible.

En estos últimos años también se ha visto un incremento en la consigna “liberación total”, otra de las consignas utópicas y vagas que no se le ve futuro de triunfar (según sus demandas) alguno de estos días. Si la liberación individual en muchas ocasiones se torna complicada y difícil de alcanzar (pues hay muchos factores que la pueden impedir, fisiológicas, psicológicas, y hasta neuronales) mucho menos una liberación para “todos”. Así que de igual manera desechamos esta consigna. Aclaramos que lo que decimos acá son nuestras opiniones, no pretendemos imponer nuestras ideas a los lectores, creemos que aquellos que quieren ser coherentes con sus palabras y acciones tomaran por iniciativa propia las ideas apropiadas para atacar y criticar al sistema tecnológico industrial.

3) y continuamos…

3a) El insurreccionalismo emocionalista

Dentro de nuestras publicaciones también incluimos el insurreccionalismo, el cual ahora queda descartado por la falta de seriedad de este proyecto a lo que nosotros queremos ahora.

Y decimos que tiene falta de seriedad pues en muchas ocasiones este se basa y se justifica en emociones de odio y venganza, lo cual no lo creemos racional y sano para atacar al sistema en su totalidad.

Muchos dirán que todo este rollo de la racionalidad es una mierda, pero somos seres humanos, la única especie que piensa y analiza las situaciones, entornos y consecuencias, y por ende hay que utilizarla. No podemos dejar nuestra vida o nuestras ideas junto con la simpleza, la religión, en decir, la irracionalidad.

Sabemos también, que la vida esta complementada de los sentimientos, la razón e impulsos, pero cada cosa en su lugar, rechazamos basarnos en sentimientos para justificar el ataque al sistema.

De ahí, que tachamos la palabra Rabia desde nuestro pasado numero, pues no nos identificamos ya con la palabra, bien se decía en un texto del pasado numero firmado por Dos humildes marinerxs en el barco de lxs necixs: “cada movimiento [o lucha] se inicia a partir de las ideas básicas o impulsos y, a veces, es sólo en el accionar que se logra afinar el análisis” es así como nosotros empezamos por puros impulsos y en la práctica y tiempo hemos afilado nuestros análisis.

Criticamos todo esto porque nosotros lo reivindicábamos, y que mejor que la crítica de unas personas que por algunos años estuvieron dentro de estos tópicos.

 

3b) Federados

Es evidente que ha habido un crecimiento durante estos años en lo que respecta al insurreccionalismo, se ha abordado el proyecto de la FAI para que grupos e individuos informales se coordinen y se dé un golpe fuerte, pero esto aun no ha pasado y dudamos que pase si las células dispersadas en el mundo siguen teniendo objetivos ambiguos. De la FAI se pueden aprender experiencias que se pueden retomar en un futuro para un ataque directo contra el sistema en su totalidad.

 

4) Nuestra propuesta/Conclusión…

A decir verdad sacar una conclusión de todo esto es algo difícil.

A los editores de esta publicación nos ha dolido aceptar la verdad como es, pero la hemos aceptado. Querer dar golpes duros contra el sistema tecno-industrial tampoco ha sido una tarea fácil y esperemos que con el tiempo un golpe verdaderamente fuerte se suscite. Aunque estamos completamente consientes de que con cualquier golpe que se llegara a dar esto no se acabaría o que incluso los estados implementarían medidas más duras para la seguridad de sus universidades y laboratorios (lo que ha pasado en México por los ataques del grupo anti-industrial). Aun así, la lucha por la consecución de la libertad individual y la lucha frontal contra el sistema tecno-industrial continúan vigentes.

Aclaramos que en ningún momento estamos hablando aquí de que acabaremos con el sistema, pero estamos completamente seguros que los ataques se tienen que dar, bombazos, incendios, sabotajes, atentados físicos, asesinatos, todo esto contra la propiedad y las personas que sustentan este sistema de la técnica. Con que fin? Con el fin de intentar defender (no liberar!) a la naturaleza de la artificialidad, no sintiéndonos héroes de la “pobrecita” tierra, sino llegando a la conclusión de que como especie, somos también parte de la naturaleza misma y defenderla es también defendernos a nosotros.

Nuestros antepasados cazadores-recolectores-nómadas emprendieron esta lucha hace siglos, nuestras raíces guerreras nos empujan a defender la naturaleza salvaje (también la humana) que hoy por hoy está siendo invadida por este sistema.

Aun somos seres humanos nacidos de manera natural, cuando seamos producto de la inseminación artificial o seres desarrollados en probetas, esa será ya otra historia, la naturaleza salvaje humana habrá desaparecido (y en este instante está desapareciendo).

Pero por ahora, somos individuos que utilizan la razón para cuestionar y rechazar los valores de este sistema y atacarlo con todos los medios, y así seguiremos.

Esperamos que esta pequeñísima autocritica no se preste a malinterpretaciones y que ayude para algo bueno…

Editores de RyA

Luna llena de Abril de 2011

Una respuesta a “Nota de Culmine y Última editorial de la publicación Rabia y Acción

  1. Carta del anarquista Panagiotis Masouras (Grecia)

    Aunque con retraso de 2 meses, presentamos la última carta del compañero Panagiotis “Takis” Masouras (en griego aquí:
    http://athens.indymedia.org/front.php3?lang=el&article_id=1368633 ) .
    En julio de 2011 durante el primer juicio por el “caso Halandri”, a pesar de negar su pertenencia a Conspiración de Células del Fuego, “Takis” fue condenado a 11 años de cárcel. Actualmente se encuentra en la cárcel de Koridallos en Atenas, trasladado desde la prisión de alta seguridad de Grevena para presentar, el 19 de marzo, petición de suspensión de condena. Sin embargo, el compañero se encuentra entre las personas, tanto miembros de CCF como no, citadas por los fiscales Baltas y Mokas para responder, en marco de instrucción previa, por “250 ataques incendiarios y explosivos” realizados por CCF. Panagiotis en concreto fue citado el martes pasado, 13 de marzo, pero ha pedido una prórroga y debe aparecer ante los fiscales el 27 de marzo.

    “Quien hoy en día levanta los hombros o los deja caídos, acepta que los presos seguirán soportando estas torturas, porqué está pensando que nuestro bando es muy débil, ¿cómo puede tener la esperanza que está a nuestro alcance construir una fuerza capaz de derrumbar por completo las condiciones existentes?”

    La cárcel era y sigue siendo un foco comprimido de control, disciplina y restricción. Constituye un foco continuo de guerra psicológica y física.

    Las incontables rejas, los imponentes tochos de hormigón y las gastadas garitas son solamente la fachada de lo que de hecho se está gestando dentro.

    Sin embargo, al sobrepasar esta primera imagen y llegando hasta el interior de la prisión, podemos comprobar como se revela un modernizado y científico plan que tiene como objetivo el aislamiento físico e espiritual, el chantaje moral y el control total de los presos.

    El objetivo, la absoluta obediencia y sumisión tras la imposición ideológica y física, o todavía peor: “la espontanea contribución” de los presos mismos a “la obra correccional”.

    La metódica construcción de la Bolsa de la Seducción de Conciencia está continuamente en vigencia. El esfuerzo puesto para conseguir que el preso se sintiera culpable es un hecho dado. Acecha la interna aceptación, haciendo del preso pensar, que la celda no puede ser nada más que el único destino de su vida.

    Por tanto, la creencia que el moderno sistema de castigo se basa en la cárcel que cada uno tiene dentro de su cabeza, debe que ser más vigente que nunca.

    Para controlar la conducta de una persona, tienes que controlar el ambiente que lo rodea. De hecho, es este ambiente lo que hace de una persona ser presa.

    La cárcel como institución/edificio no sería capaz de “ofrecer” algo al enemigo si no fuese esencialmente una fabrica que de-construye la personalidad y borra su base humana. No sería para nada “productiva” si el aislamiento sensorial, corporal y comunicativo no funcionasen como un esterilizado bisturí de la psico-quirúrgica política represiva.

    Las torturas, la permanente vigilancia panóptica, las luces artificiales y toda esa capa electro-científica que cubre el ala debe ser interpretada como asfixia y exterminio. No podría ser de otra manera una siempre atroz arte bélica que aspira a someter las voluntades de cada persona. Una arte bélica que quiere matar los sentimientos, la esperanza y la persistencia.

    Las cárceles por tanto, son unos almacenes llenos de zombies. La corrección refleja la humillación de la dignidad de cada uno, las ofensas, la doble cerradura y los golpes de látigo, los psico-fármacos y el aislamiento. La corrección significa paliza, amenazas, burlas, control, heroína y más control.

    En la prisión el encerrado deja de vivir, simplemente sobrevive. Cada uno monta su propio molde, su encaje, se está refugiando dentro de unas conductas y reacciones estandarizadas. Encuentra su refugio en una rutina y se cierra en sí mismo para seguir. El que busca la conceptual lima para fugarse hacia la libertad espiritual, el que no acepta que la vida verdadera es la celda y la cárcel es su hogar, el que enciende el pensamiento analítico es “el afortunado”. El que no descubra o no tiene paciencia para saborear a estos lujos, sea por una u otra razón, es simplemente un número más, un disperso expediente más que yace sobre una cama de hierro en su celda. Un número menos y no pasa nada. Además, para el sistema del castigo los presos no han nacido, sino han brotado y así como brotaron serán arrancados.

    Serán arrancados y habrá nuevos puestos “vacantes”. Puestos que esperan acoger a anarquistas, a unos que tienen diferentes opiniones políticas. Para acoger a toda una generación de prisioneros. Una generación de las trincheras, un conjunto de gente desesperada a nivel económico y social, toxicómanos enfermos, pequeños delincuentes y parias.

    Sin embargo, la Bolsa del Totalitarismo Castigador no sabe de caídas. Queda asegurada por un continuo flujo de almas humanas que entran en las celdas de la democracia.

    En las celdas donde llegan a diario centenares de personas. Las cuales se fugaron de los límites de la legalidad burguesa o si no se habían reconciliado, sea de manera consciente o inconsciente, con las reglas autoritarias del capitalismo, afluyen aquí donde florece el interés propio, la “terapia” con fármacos y la degradación de heroína. Aquí donde reina la pandilla de tipos armados con palos que llevan insignias “Ministerio de Justicia”.

    Sin embargo, a pesar de eso nos tropezamos con la inversión de terminología, para pasar de un régimen totalitario a un Estado de “bienestar” y “sensibilidad democrática”. A la cárcel ya no se la llama cárcel, sino “establecimiento”. Al carcelero uno se dirige como al “empleado”. El aislamiento queda ennoblecido tras el término “restricción disciplinaria”. La sumisión y el consentimiento no se desprenden ya exclusivamente con latigazos e compromisos, pero también con lavado de cerebro. No hay castigo, lo que hay es “terapia”.

    Y así la cárcel de una maquina represiva y cruel se convierte en centro de reforma ideológica y existencial. El espejismo de nuevas tumbas blancas, las cuales por eufemismo son llamadas “establecimientos penitenciarios de alta seguridad”, podría por sí sólo constituir un capítulo que elogia la brutalidad del capitalismo. Haciendo destacar y promulgando un modernizado a nivel científico, arquitectónico y psiquiátrico mundo que habían creado. Un producto de re-evolución de los campos de concentración y pelotones de ejecución. Una maquina de aniquilación comprimida en unos pocos metros cuadrados.

    En estos pocos metros cuadrados en los que podemos encontrar también un nuevo tipo de cárceles.

    Edificados en medio de la nada, esparcidos por las inmensas llanuras o enterrados debajo de las montañas. Prisiones de altos muros y patios de 30 por 2o metros para asegurar el aislamiento sensorial del preso, para disuadir, aunque fuese sólo de manera visual, cualquier fuga. La falta de comida, que es la necesidad básica de cada organismo humano, la falta de agua caliente cuando el termómetro está a 17 o 20 grados bajo cero y la criminal ausencia médica, podrían constituir un breve prólogo ante la crueldad que se va desenrollando. Nos encontraremos las alas llamadas “cajita de cerillas”, cada una con 20 celdas. Vamos a ver desde cerca que significa “el panóptico sistema de control y vigilancia”. Donde haya cámaras a todo lo largo y ancho de cada ala, patio, pasillo, gimnasio, sala de visitas, espacio común. 22 cámaras siguen fiel cada un de tus pasos, como también cada expresión tuya. 18 megáfonos lanzan órdenes continuamente, en cada momento. “Los patios cierran, los presos que pasen al ala y cierren las puertas.” “La cárcel cierra, los presos que pasen a sus celdas y cierren las puertas”. “Entrad a vuestras celdas, entrad a vuestras celdas”. En cada momento un aviso que promete castigo, cada día una orden. Una existencia enjaulada con la impersonal voz del carcelero. Encontraremos el minucioso control de correspondencia y la permanente presencia del carcelero por encima de tu cabeza durante las vistas. Vamos a escuchar los pasos de frecuente control en los fríos pasillos tanto al mediodía como por la tarde y la mirilla de la celda permanentemente abierta para vigilar. Veremos bien la importancia estratégica de la ubicación del puesto de guardia en la cabecera de cada ala. Rodeado de rejas y “disfrazado” con espejos para asegurar una vigilancia sin obstáculos durante las 24 horas al día. Nunca estás solo, detrás de los espejos siempre habrá alguien, alguien sin cara, observándote. Tal vez lo seas durante algún momento, pero nunca sabrás cuando.

    Para tragar la llama primero tú mismo tienes que volverte cenizas

    La cuestión de la cárcel, siendo la máquina que extermina los cuerpos y las almas de los seres humanos que no se habían adherido a la legalidad o no se habían reconciliado con la moral pequeño-burguesa obedeciendo a las órdenes del régimen, no podría dejar ausente los temas en los cuales está involucrado el movimiento subversivo radical. La lucha contra las cárceles no podría faltar, porque funciona como trinchera frente a la barbara y sin obstáculos expansión del capitalismo sobre nuestras vidas. Se trata de una postura de resistencia contra la desigualdad y contra la explotación del ser humano por la máquina autoritaria. La cárcel no se limita sólo a castigar la negación y la delincuencia, está también premiando la asimilación y la reconciliación. Al echar un ojo a su microcosmos entenderemos, hasta cierto grado, la estructura disciplinaria del tejido social. Descubrimos un extenso complejo de restricción, explotación y opresión. Un complejo de convenios, los “tengo que” y órdenes. Un mundo que reivindica al capitalismo metropolitano internacional. Una estructura que roba la vida y preserva la ausencia de libertad.

    Muchos son aquellos, sin embargo, los que ignoran el estado de guerra, al mismo tiempo negando que tal ignorancia les conviene. En este momento tal vez están sentados tranquilamente y van hojeando estas páginas, tragándose, asustados, con poca gana o de manera indiferente, la historia de cárceles, de torturas, de aislamiento, de celdas enanas. Tal vez con una cínica sensación de aceptar lo inevitable echan unas hojeadas al horror y al dolor, sin darse cuenta de que la cárcel es en realidad algo mucho más cercano de lo que escuchan o leen, mucho más cercano de lo que se puedan creer. Aquellos que “estudian y investigan” lo que pasa detrás de los altos muros, las puertas de hierro y los alambres de espino, para luego comentarlo durante una charla entre amigos en una bella tarde, de hecho ignoran lo todo. Los que leen de manera sabia, mantienen una sonrisa silenciosa y al caminar se sienten afortunados por poder hacerlo…

    No. Las vivencias tienen que ser leídas sin confort alguno, justo así como se van desenrollando. Como si tu conciencia te iría “obligando” a tocar y escuchar con atención la realidad. La realidad, ésta que eventualmente relata sobre la soledad de una celda helada, cuenta sobre la desesperación y el paroxismo de un largo aislamiento, sobre el dolor de una tortura, sobre el continuo ruido de planchas de metal durante un traslado. El relato este que fue rajado sobre unas pocas hojas de papel con manos sudorosos y teniendo cabeza entumecida, pero sigue siendo narrado con persistencia. Tal vez cuenta sobre interminables mañanas y noches, días y meses, años en que te encuentras dando vueltas en una caja de cemento, cuando las rejas te agarran por la garganta para estrangularte. Tal vez relata sobre voces de extraños que escuchas de las celdas próximas a la tuya, de otras alas, de diferentes cárceles y mazmorras, voces que te están susurrando sobre una batalla que no tiene fin. Una batalla por la libertad. Una batalla sin billete de vuelta. Que tal vez cuenta sobre la persistencia, el vigor, la fe. La esperanza en la lucha. En una lucha continua, una lucha justa. Relatos que están al lado de los que luchan, aquellos que se atreven, las conciencias que prendieron fuego. De todos estos que, a pesar de la presión de los tiempos por un “mundo libre”, prenden fuego al miedo, a la inercia y obran por la subversión. Relatos que se desenrollan con dignidad desde esos pocos metros cuadrados de sus celdas, relatos que esperan hasta que llegue el encuentro. Hasta que llegue la noticia que la lucha ahí fuera sigue. Hasta que una señal iluminará su cielo espinoso.

    Hasta la libertad. Hasta la revolución.
    Viva la Lucha Subversiva Radical.
    Fuego a las prisiones.
    Solidaridad con los presos políticos.

    Panagiotis Masouras,
    preso político
    Prisión de Grevena, ala A2
    12/1/2012

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