México: Carta del compañero eco-prisionero Adrian Magdaleno desde el Reclusorio Norte

Un par de guantes color gris de tela, una bufanda negra, unas gafas oscuras y mi libertad física pendiente de un hilo, fueron suficientes para convertir las palabras en acciones contra esta maquina que alimenta el progreso de la sociedad moderna, que con vanguardias tecnológicas han convertido el suelo verde en piso gris, han convertido el cielo azul en gris, han esclavizado al humanx, han esclavizado a la tierra, la vida salvaje en todos sus complejos aspectos la han deformado en algo vil y degradante. Las grandes corporaciones forman parte del engrane principal del sistema tecno-industrial, mismas que se encargan de dominar la naturaleza del humanx y de la tierra con los valores finalmente estructurados, como una fila de fichas de domino y que se derriba con un mínimo movimiento, la naturaleza representa la ultima pieza.

Estos valores e instituciones ponen en práctica desde antes que un humanx sea engendradx, desde antes que un vegetal sea germinado, diseñados para ser parte del sistema. Hay quienes fuimos hechxs con un defecto, al de no ser fieles a la maquina somos piezas inservibles.

Lxs que no tenemos a nadie, lxs que estamos dispuestxs a perder lo que amas, de perder tu libertad física, de arriesgar hasta tu vida misma. No hay excusa, tomas cualquier cosa que este disponible, no necesariamente C4, simplemente gasolina, pólvora y otro ingrediente adicional.

El sistema me hizo muchas heridas, el sistema me lastimo tanto, ahora le tengo rencor, ahora lo miro con fobia, por eso sigo de pie frente a el como conflicto personal solo el y yo, quien este a su lado, quien este a su servicio, será también mi enemigo.

Estoy preso y mi lucha ya no es contra el sistema, ahora el sistema lucha contra mi, tomo un suspiro y me resisto a cambiar, me resisto a tomar la misma forma de las almas vacías que me rodean y lo digo porque me siento comprometido con el sistema, estoy obligado a servir a la institución, no suficiente con tenerme preso tengo que demostrar que me estoy readaptando, tomando cursos de superación personal, talleres para aprender un oficio para salir y ser parte del sistema y ser una persona alienada.

Tengo una sentencia de casi 8 años, puedo pasar cuatro años aquí y todxs pensaran que me doblegaron, mientras yo sepa que no lograron nada, me fortalece para soportar el encierro y puedo reír pensando en el día que salga para seguir en la guerra.

Aquí estas en la misma lucha, aquí adentro es la misma sociedad compacta y exagerada en sus valores, es una copia de lo que existe afuera, me tienen en sus manos, pero no saben lo que aun tengo en las mías. Jamás podre acostumbrarme, nunca me sentiré cómodo, como nunca me sentí cómodo afuera. No me hago el mártir, ni quiero que me vean así. Pero es muy difícil sobrevivir aquí, aunque me da el carácter que mantiene mi rechazo al actual sistema que atenta contra la autonomía de todo o que comprende a la naturaleza, industrias que con su mera existencia han deteriorado a los ecosistemas, y han causado una de las grandes catástrofes ecológicas mas graves en el golfo de México, específicamente me refiero a la industria de combustibles fundamentales para otras industrias. Los daños ecológicos que producen las industrias no son lo único mal del sistema, también el estilo de vida que ha provocado el progreso tecnológico, suprimiendo las libertades humanas, han sometido al humanx a la detestable cotidianeidad y dependencia, todo esto causa alteraciones en el comportamiento, alteraciones que son clasificadas por la ciencia, institución al servicio del sistema. Ahora vivimos trastornadxs a los pies del reloj, nos mantienen ocupadxs y a cambio de un sacrificio te obligan a someterte ante los valores del sistema, eso o resístete y soportar la sentencia completa, parece poco 8 años, parece mucho 8 años, hacerle creer a esta institución que haz modificado tus pensamientos y por consecuente cambiar tus actitudes antisociales y ya no ser un peligro para la sociedad, una sociedad que nos odia, que bendice el momento de mi detención, ruegan porque pase el resto de mi vida en la cárcel, malditxs bastardxs! esta sociedad es la que mantiene vivo al sistema, esta sociedad le exige su desarrollo sin considerar el grave desastre que causa el desequilibrio de la naturaleza en general.

Hoy mas que nunca ponte la capucha, ataca las bases del sistema, ataca donde mas daño le causas, ataca sus instituciones, infíltrate en ellxs y corrompe, empuña la piedra, expande el fuego por doquier, que todo el progreso se vuelva cenizas, estoy preso y se supone que no debo decir estas cosas y lo único que les digo sabiendo que interpretaran mis palabras correctamente viendo mi situación, es que tomen el camino apropiado, logren el cambio con acciones legales, pacíficamente y sin cometer actos ilícitos, la seguridad es lo mas importante de lo contrario es posible que lleguen a la prisión.

Saludos!

Que se expanda el fuego, conflicto total contra el sistema!

Adrian Magdaleno Gonzales,
desde el Reclusorio Norte del DF, México.