Grecia: Carta del preso anarquista Tasos Theofilou a la vista de su juicio el 11 de Noviembre

tasosPresentamos la carta del preso anarquista Tasos Theofilou a la vista de su juicio (en griego aquí). A continuación sus dos pequeños cuentos que no fueron traducidos hasta ahora (todos los textos del compañero están aquí: http://astop.espivblogs.net/)

El 11 de noviembre en el Tribunal de Apelaciones situado en la calle Loukareos, después de un aplazamiento de cinco meses, comienza mi juicio. Un juicio en que voy a tener enfrentarme a un montón de cargos por mi presunta pertenencia a la CCF y por mi supuesta participación en el atraco a un banco en isla de Paros.

Un juicio con finalidades políticas y la arbitrariedades legales evidentes, con pruebas tanto inexistentes como fabricadas y los hechos distorsionados por la Unidad Antiterrorista y los fiscales especiales. Un caso que demuestra en que consiste el orquestado por los massmedia manejo policial-jurídico de los excluidos y los que resisten. Se trata de un experimento político, ya que combina el deus ex machina * de la represión policial, el aspecto científico del ADN y la represión judicial con el artículo 187A, es decir la llamada ley antiterrorista.

Desde el punto de vista jurídico es también importante que por un lado no existe siquiera un trozo de evidencia creíble y por el otro, como consecuencia de esta falta de pruebas o indicios, se está violando todo el concepto de presunción de inocencia. El acusado está citado para demostrar su inocencia y no el tribunal para demostrar su culpabilidad, como debería ser conforme a las garantías que supuestamente proporciona la Justicia Penal influenciada por la Iluminación. En mi caso sucede algo aún peor. Tengo que refutar los cargos sin afrontar a unas pruebas tangibles, sino nada más que un razonamiento basado en mentiras y conclusiones arbitrarias acerca de mi “estilo de vida” y no en unos actos específicos.
Sin embargo, aparte de la dimensión judicial hay también esta policial que tiene gran importancia, ya que surgen muchas preguntas. Con la más fundamental de todas, ¿ por qué la Unidad Antiterrorista y no la Seguridad se encargan de investigar un atraco? Simplemente porque hubo un muerto que, desde luego, era un ciudadano. Una oportunidad de primera clase para mezclar el entorno anarquista en acciones que no han sido dirigidas contra el Estado o contra los objetivos capitalistas, sino contra los ciudadanos. Un esfuerzo que se inició en 2009 (?) con la curiosa explosión de una bomba que causó la muerte de un joven inmigrante afgano y continuó con los trágicos acontecimientos del Marfin . Los massmedia y la Unidad Antiterrorista tratan de convencer que los anarquistas son un peligro para cualquiera pero no para el Poder mismo.

Además, es importante ver qué es la Unidad Antiterrorista y cuál es su papel. Su papel, por supuesto, no consiste en resolver los casos de robos y homicidios. De eso se ocupa la Seguridad. El papel de la Unidad Antiterrorista es liquidar el entorno anarquista y cualquier otra comunidad de lucha, siempre con el pretexto de “desarticular” las organizaciones armadas. Así, los arrestos “erróneos” no son resultado de su propia incapacidad, sino más bien muestran su capacidad de crear un clima de miedo y pánico entre la gente que lucha. En la democracia moderna se supone que no se persigue penalmente a las ideas, sino a los actos. Y cuando no hay actos delictivos, se les inventa.

Por lo tanto, el 14 de Agosto de 2012 alguien “desconocido” llama la Unidad Antiterrorista “informándoles” que los autores del robo en Paros tienen algo que ver con el terrorismo y uno de ellos desde luego se llama Tasos, tiene mis características y una dirección específica, es decir vive en la casa de mis padres. El 18 de Agosto hace de nuevo una llamada telefónica, esta vez diciéndoles que estoy sentado en las escaleras de estación del metro Keramikos. Y allí me detienen. La Unidad Antiterrorista, naturalmente, nunca ha encontrado a ese hombre “desconocido”.

De esta manera se llena el puesto vacante que la Antiterrorista había preparado para mi ya en Diciembre de 2010. El 4 de Diciembre 2010 detuvieron a seis compañeros anarquistas en una operación antiterrorista “grandiosa”. Una operación que termina siendo un fiasco, ya que de los 6 detenidos acusados ​​de ser miembros del mismo grupo, algunos ni siquiera se conocen entre sí, algo que incluso los jueces lo confirman unos meses más tarde, absolviendo dos personas de todos los cargos. Y para los otros cuatro, a pesar del triunfalismo del entonces Ministro de Protección de Ciudadano, Christos Papoutsis, no surge nada más que posesión de armas y por lo tanto sin toda una serie de tratamientos alquímicos legales no sería imposible añadir la pertenencia a la CCF .
Los tres acusados ​​en el caso (Kostas Sakkas , Alexandros Mitrousias y Giorgos Karagiannidis ) asumen la responsabilidad por la posesión de armas con el objetivo siendo la acción anarquista , mientras que la anarquista Stella Antoniou está en punto de mira de las autoridades debido a su relación con Kostas Sakkas , pero también por la ayuda que ha ofrecido a Alexandros Mitrousias.
La Antiterrorista por supuesto supo que yo también mantenía relación de amistad y compañerista con Kostas Sakkas, con él que desde el año 2002 fuimos compañeros de clase en la facultad de teología en Tesalónica. Más o menos de esta manera apareció en sus observaciones y seguimientos una persona, se supone, desconocida que por pura casualidad tiene mis propias características y fue vista en todo una serie de reuniones, sea reales o inventadas. En realidad no les era desconocida en absoluto esta persona para que, hasta el momento adecuado, dejaron un puesto vacante en las actas de acusación. Y, considerando las finalidades mediáticas, el momento conveniente se produjo en Agosto de 2012. Por supuesto es impresionante que justo a esta persona “desconocida” que no han detenido entonces, en Diciembre de 2010, porque no les consideraban como importante, habían podido reconocer 2 años más tarde y eso pese a su insignificancia.

La Unidad Antiterrorista decidió cubrir ese puesto vacante que había guardado para mí y eso de una manera de lo más contundente, aunque poco fiable. Decidió presentarme como una persona implicada en un atraco que acabó con homicidio, basándose en pruebas de ADN que fueron “encontradas” en un sombrero que supuestamente perdió uno de los perpetradores, mientras que una serie de sospechosas irregularidades, contradicciones y omisiones tanto durante la recogida de ese ADN como durante su examen en el laboratorio, indican que se trata de una prueba inexistente si no fabricada.

Mi caso no constituye una excepción, es más bien un caso típico en el actual estado de excepción. Está claro que con la crisis sistémica muchas cosas se han cambiado a nivel económico, político y social. El Capital cambia los términos de su imposición y el estado de excepción se impone de modo permanente. El complejo policial-judicial obtiene papel más importante, de una institución complementaria se convierte en el instrumento destacado del Poder.
La represión penal amplia y profundiza su papel, guardando para sí misma el puesto de único regulador y garantizador de la cohesión social. Mientras que el Poder aspira a obtener cualquier tipo de consenso social a través de la demonización mediática y la sanción penal de los que resisten y los excluidos, reuniendo la parte más conservadora de la sociedad en torno de la ideología de la legalidad.

El totalitarismo capitalista en su forma más moderna se articula utilizando términos cada vez más militares, afrontando un amplio conjunto social como su enemigo interno potencial. El entorno anarquista y los sectores sociales excluidos están clasificados dentro del mismo marco, este de los factores desestabilizadores, y tratados con “tolerancia cero”.

Por un lado la policía con su presencia asfixiante ha ocupado cada pulgada del espacio público, las escuchas telefónicas no sorprenden a nadie y las cámaras de vigilancia colocadas cada diez metros resultan ya casi desapercibidas. Por otro lado los espacios políticos y sectores sociales excluidos pasan al terreno de la gestión penal. La requisa de empleados , la ilegalización de huelgas, la ley antiterrorista aplicada contra los manifestantes, los hechos en Skouries, las ocupaciones de escuelas, la permanente redada contra inmigrantes “Xenios Zeus”, la represión contra las mujeres seropositivas y contra los gitanos. Los inquisidores de los medios de comunicación, de la justicia y de la policía imponen la legalidad como un concepto sagrado. Como dogma. La legalidad debe ser cumplida con un fervor religioso, si no con devoción. Como una oración que traerá el desarrollo santo. Las distopías presentadas en la literatura y el cine ya miran con asombro la realidad actual.

La historia no hace círculos, pero tampoco va en línea recta. La historia va allí donde la llevemos. Y si uno de los extremos, el de los defensores del totalitarismo capitalista (expresado por las intimidatorias maneras en que el primer ministro Samaras se pronuncia en favor del memorándum o ya sea por un matón nazi como Michaloliakos ) sigue insistiendo en empujarla hacia la oscuridad más profunda y la barbaridad absoluta, mientras que el otro extremo, es decir los anarquistas, los comunistas y los excluidos, pese a nuestras todavía pequeñas fuerzas tenemos que empujarla hacia la revolución, hacia la emancipación del proletariado, la liberación de la actividad humana del conjunto capital-trabajo asalariado, hacia la anarquía y el comunismo.

Anastasios Theofilou
Cárcel de Domokos
4 de Noviembre de 2013

El K.

El K. ha cumplido 45 años de cárcel. Entró por primera vez cuando tenía veinte años y ahora tiene 70. Me llama a mi “compatriota” porque estuvo en talego Yedi Kule en Tesalónica. Estuvo talego también en Averof** en Atenas. Ahora mismo está cumpliendo su segunda cadena perpetua y por tener ya 70 años, un día le cuentan como dos. ¡Qué suertero! Apenas cumplió su primera cadena perpetua le soltaron en libertad y, después de un mes de la vida libre, ¡le pillaron de nuevo y le metieron otra vez cadena perpetua! ¡Otros 16 años *** desde el principio! Ahora está cumpliendo el séptimo. Me parece que se ha acostumbrado. Desde los veinte años que tenía cuando entró hasta los 70 que tiene ahora, ha estado en libertad apenas unos cinco años. No le pregunté qué hizo para merecerse esa catástrofe total de su vida, pero creo que nadie se merezca a un castigo medieval semejante.

Al toparse con él, los presos hacen como si le olieran y luego le dicen: “Vete de aquí, ya hueles a tierra”, “es que huele a tumba” o “¡que te jodas, vampiro!” Generalmente no inspira a ningún respeto. De hecho, el olorcito que deja detrás suyo sí que tiene algo fúnebre. Algo asqueroso. Sus párpados son morados y su piel es como un diario arrugado. Tiene un único diente que le cuelga de lado. Una vez mi compañero de la celda se enfadó con él y le dijo: “¡Ahora verás K.!¡Te voy a romper el diente!” Pero el K. le ha respondido: “¡Ya verás tú!¡Te voy a hacer la fusión!” Es decir “Aunque te mato no habrá diferencia en mi condena porque la van a fusionar”.

La contabilidad “humanista” de la justicia penal ha influenciado también a los presos.

01/05/2013

Por la noche está delirando.

No es sólo molesto. La atmósfera nocturna de la celda da una dimensión extraña a los delirios.

Le despierta. Le dice “Hermano, estás delirando”.

El responde “Lo sé, hermano. Por las noches. Es que los muertos entran en mi sueño.”

Le dice “Eeee, echa a esos hijos de puta para que podamos dormir…”

Notas de traducción:

* Deus ex machina es una expresión latina que significa «dios de la máquina». Se origina en el teatro griego y romano, cuando una grúa (machina) introduce una deidad (deus) proveniente de fuera del escenario para resolver una situación.

Actualmente es utilizada para referirse a un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna. Desde el punto de vista de la estructura de un guion, “Deus ex Machina” hace referencia a cualquier acontecimiento cuya causa viene impuesta por necesidades del propio guion, a fin de que mantenga lo que se espera de él desde un punto de vista del interés, de la comercialidad, de la estética, o de cualquier otro factor, incurriendo en una falta de coherencia interna.

**Cárceles históricos que ya no existen.

***En Grecia la condena máxima es cadena perpetua, es decir 25 años para cumplir, algo que junto con los jornales de trabajo (por un día del trabajo te quitan uno de tu condena), etc. en mejor caso te permite salir después de más o menos 16 años.

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